Adiestramiento rastreo canino
Los perros exploran su mundo gracias a la nariz. Les entusiasma cualquier ocupación o juego en el que puedan emplear su órgano olfativo. No aprenden a olfatear, se trata de un auténtico talento natural; el ser humano solo debe ponerles en claro lo que deben buscar.

En Cave Canem realizamos adiestramiento y educación de perros de búsqueda y rastreo en distintos terrenos.

Perros de búsqueda y rescate

A pesar de todos los avances tecnológicos, los perros de búsqueda y rescate siguen siendo una de las mejores herramientas de los Equipos de Rescate. Estos perros se entrenan con el juego y viven para encontrar el premio que les llega cuando dan con aquella persona o cosa que estaba perdida.

Gracias a esta obsesión con el juego, un poderosísimo sentido del olfato, una audición excepcional, un entrenamiento riguroso y un guía experimentado, los perros de búsqueda y rescate salvan la vida de cientos de personas cada año.



Formas de rastreo natural

  • Venteo: es la forma de localizar a la presa viva o abatida por el disparo. El perro, olfateando con la cabeza alta, se ayuda del sentido de la vista.
  • Con la cabeza a media altura: si se trata de un rastro caliente, a corta distancia de la presa.
  • Con la cabeza baja: en el caso de los rastros de sangre, o de pistas frías, es decir, de cierta antigüedad.

El Reglamento de Pruebas de Trabajo de SchH y RCI exige que el perro emplee esta última técnica. “El animal debe rastrear en la pista con la nariz pegada al suelo y ha de hacerlo con seguridad, precisión, intensidad, tranquilidad y concentración, seguido a 10 m. por su guía, quien lo llevará suelto o asido por una correa”. El rastreo deportivo es, pues, una búsqueda huella a huella, no un seguimiento del sendero de olor.


Es conveniente familiarizar con la técnica al cachorro y al perro jóven. Pero no hay que olvidar que, en la fase de inicio, el impulso de búsqueda ha de construirse sobre la base del instinto natural, con un trabajo en positivo que le enseñe a disfrutar rastreando. Solo así aumentará su rango de acción, lo que le permitirá soportar mejor la presión cuando en el futuro, se enfrente a mayores dificultades.

Perros de rastreo

Los perros de rastreo, también conocidos como perros de rastro, siguen el olor de las personas perdidas. Estos perros son capaces de seguir el rastro de una persona porque han sido entrenados para discriminar olores. En otras palabras, no buscan cualquier olor humano, sino un olor en particular.

Los perros de rastreo, como su nombre lo indica, siguen el rastro de una persona desde un punto A hasta un punto B. Estos perros necesitan un punto de partida y alguna prenda no contaminada de la persona que van a buscar.



Perros de venteo

A diferencia de los perros de rastreo, los de venteo no siguen una pista sino que buscan el olor humano en los alrededores por lo que son la mejor opción cuando hay que localizar víctimas que pueden estar enterradas en cualquier lugar de la zona de un desastre.

Puesto que no siguen un rastro, los perros de venteo no buscan con la nariz pegada al suelo. En su lugar, llevan la nariz en alto y van olfateando el aire. De esta manera logran capturar el olor emitido por las personas.

El perro realiza la búsqueda de rescate básicamente por venteo, pero si aprende a seguir un rastro aumentará su capacidad de búsqueda y se desenvolverá mucho mejor porque tendrá más recursos. Pero es muy importante que el perro sepa bien lo que tiene que hacer; si no tenemos cuidado podríamos cometer errores.

El juego es algo muy importante en el entrenamiento del perro. Para ello se utilizará el objeto que más le guste al animal. Antes de trabajar, la víctima “jugará” con él muy intensamente para despertar su instinto de caza, motivarle al máximo y, finalmente, esconderse. Cuando el animal logra encontrarla, ésta deberá jugar de nuevo y con total intensidad hasta que se le esconda. De esta manera el animal crea una asociación entre la búsqueda y la recompensa final y así aumentará su motivación.

Perros truferos

Adiestramiento del perro trufero

El adiestramiento del perro trufero es un proceso cognitivo en cual el perro asocia el aroma específico de la trufa con un estímulo positivo deseado mediante un sistema de aprendizaje lúdico diseñado para la captación de trufas escondidas bajo tierra.

¿Qué raza de perro es la mejor para buscar trufa?

En realidad cualquier raza de perro es buena para buscar trufas. Lo que importa en un buen perro trufero es su olfato, obediencia y actitud. Se suelen utilizar algunas razas de caza (perdigueros, bracos), sabuesos, conejeros portugueses e incluso perros sin raza. Normalmente las hembras dan mejor resultados que los machos buscando trufas, entre otras cosas porque tienen el sentido del olfato un poco más desarrollado.

Da igual que sea un animal grande o pequeño, joven o perro de edad, ágil o perezoso: todos los animales se muestran satisfechos con el trabajo de rastreo.

Si tenemos un perro podremos convertirlo en nuestro ayudante, para lo que necesitaremos mucha paciencia para adiestrarlo y algunas trufas para poderle enseñar mediante el juego y la recompensa. Conviene que el perro en este caso sea más bien cachorro, ya que cuando son adultos cuesta más enseñarlos.

¡Directo a la nariz! Deja que tu perro descubra el mundo a base de servirse de su olfato.

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